Los usuarios frecuentes de cannabis tienen cortisol matutino más alto: qué significa para la salud del estrés
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Corvallis, Oregón, corresponsal de MMN: Para millones de estadounidenses que usan cannabis regularmente, la rutina matutina es familiar: una taza de café, un vistazo a la bandeja de entrada, unos momentos tranquilos antes de que comience el día. Lo que muchos no se dan cuenta es que sus cuerpos podrían estar despertando en un estado de mayor preparación para el estrés. Una nueva investigación de la Universidad Estatal de Oregón sugiere que los usuarios frecuentes de cannabis tienen niveles notablemente más altos de cortisol en el momento en que abren los ojos, y esa observación podría ofrecer una pista valiosa sobre cómo la planta interactúa con el sistema de respuesta al estrés del cuerpo.
El cortisol a menudo se llama la hormona del estrés, pero hace mucho más que sonar una alarma. Producido por las glándulas suprarrenales, que están sobre los riñones, el cortisol ayuda a mantener estable la presión arterial, equilibrados los niveles de azúcar en sangre, el metabolismo en marcha y el sistema inmunitario listo para responder. Durante un momento difícil, un aumento rápido de cortisol le da al cuerpo un impulso útil. Con el tiempo, sin embargo, el cortisol constantemente alto puede pasar factura al bienestar mental y físico. Por eso el nuevo estudio está llamando la atención.
El equipo de la Universidad Estatal de Oregón, liderado por Anita Cservenka, se centró en la respuesta de despertar del cortisol, o RDC. Este es el aumento natural de cortisol que ocurre en los primeros 30 minutos después de despertar. Es parte de la forma en que el cuerpo se prepara para las demandas que tiene por delante. Para medirlo, los investigadores recolectan saliva inmediatamente al despertar y luego otra vez media hora más tarde. La diferencia muestra qué tan fuerte es esa respuesta matutina.
Cuando Cservenka y sus colegas Julia Donner y Alexia Obrochta compararon a usuarios frecuentes de cannabis con no usuarios, el tamaño de ese aumento al despertar fue similar en ambos grupos. La sorpresa vino en el punto de partida. Los usuarios frecuentes tenían cortisol significativamente más alto en el momento mismo de despertar, antes de que comenzara cualquier aumento natural. En otras palabras, su sistema de estrés ya estaba operando desde una línea base más alta.
Eso abre una pregunta intrigante. ¿Podrían los niveles de cortisol matutino actuar como un indicador biológico del uso problemático de cannabis? Cservenka cree que vale la pena explorarlo. "Nuestra investigación sugiere que los niveles de cortisol al despertar podrían servir como un marcador neurobiológico del uso problemático de cannabis, y esa conexión necesita investigarse más a fondo", dijo.
El estudio añade contexto importante al panorama más amplio de cómo el cannabis afecta el eje hipotalámico-pituitario-suprarrenal, o eje HPA. Esta es la red compleja que involucra señales del cerebro a la glándula pituitaria y luego a las glándulas suprarrenales, lo que finalmente lleva a la liberación de cortisol. Es uno de los sistemas clave del cuerpo para manejar el estrés, y los hallazgos sugieren que el uso frecuente de cannabis puede influir en cómo opera.
El momento tiene sentido. En Estados Unidos, el uso de cannabis entre adultos jóvenes ha aumentado drásticamente. Datos recientes muestran que el 29% de los adultos de 19 a 30 años usaron cannabis en los últimos 30 días, casi el doble de la tasa de hace 15 años. Más del 10% de ese grupo de edad lo usa al menos 20 veces al mes, una cifra que se ha más que duplicado en el mismo período. Con la expansión del acceso legal, los investigadores están ansiosos por entender los efectos en la salud a largo plazo.
El estrés sigue siendo una de las razones más comunes por las que la gente usa cannabis. Muchos lo usan para relajarse o calmar pensamientos ansiosos. Pero la nueva investigación sugiere que el uso frecuente podría ir en contra de ese objetivo al afectar los mismos sistemas que ayudan al cuerpo a lidiar con la presión. Si el eje HPA se vuelve menos equilibrado con el tiempo, alguien podría encontrarse necesitando más cannabis para lograr la misma sensación de calma, un ciclo que vale la pena tener en cuenta.
Curiosamente, este estudio no replicó los hallazgos de trabajos anteriores que mostraban una respuesta de despertar del cortisol amortiguada en usuarios frecuentes. Cservenka señala diferencias en cómo se recolectaron las muestras, cómo se definió el uso frecuente y la composición de los grupos de participantes. Esas variables pueden cambiar los resultados, y resaltan lo complejo que es estudiar el cannabis y el estrés juntos.
Lo que queda claro es que los usuarios frecuentes de cannabis muestran diferencias en la dinámica del cortisol. Si esas diferencias vienen antes del uso de cannabis o se desarrollan como resultado de él sigue siendo una pregunta abierta. Algunas personas podrían tener naturalmente cortisol matutino más alto y recurrir al cannabis para automedicarse. O el cannabis podría alterar directamente la actividad del eje HPA con el tiempo. Se necesitará investigación longitudinal que siga a las mismas personas durante años para desentrañar causa y efecto.
Este trabajo también tiene significado práctico para los proveedores de atención médica. Preguntar a los pacientes sobre el uso de cannabis podría volverse más relevante al evaluar problemas relacionados con el estrés. Para las personas que usan cannabis con frecuencia, ofrece una oportunidad para reflexionar sobre cómo la sustancia podría estar afectando su cuerpo de maneras inesperadas. Las pautas de salud pública y la práctica clínica se beneficiarán de más estudios como este.
El equipo de Oregón es cuidadoso al señalar que sus hallazgos son preliminares. El estudio no prueba que el cannabis cause niveles elevados de cortisol matutino, y no muestra que el cortisol alto lleve a más uso de cannabis. Sí proporciona una base sólida para futuras investigaciones. Como dice Cservenka, "Necesitaríamos estudiar a los mismos grupos de personas durante un período más largo para entender cualquier relación de causa y efecto, pero creemos que esto proporciona un punto de partida importante".
La investigación recibió apoyo de la Universidad Estatal de Oregón, el Centro para las Humanidades de OSU y la Facultad de Artes Liberales de OSU. A medida que más adultos jóvenes incorporan el cannabis en sus vidas, entender su efecto en el sistema de estrés se vuelve cada vez más importante. Podría ayudar a identificar a personas que puedan estar en riesgo de uso problemático y señalar mejores formas de apoyarlas.
Por ahora, la conclusión es simple. El cannabis ofrece más que un momento de relajación. Tiene un impacto real en la maquinaria fundamental de estrés del cuerpo, y esos efectos apenas comienzan a entenderse. Cuanto más aprendan los investigadores sobre esa conexión, mejor equipados estarán todos para tomar decisiones informadas sobre el cannabis y el estrés.